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Liga nacional femenina

El regreso y consagración de Bárbara Cousiño junto a la UdeC en el CNU Femenino 2026

Tras haber vencido a la UVM en las finales del CNU Femenino 2026, la capitana de la UdeC, Barbara Cousiño, explicó el proceso por el que pasó el equipo en primera instancia para enfrentar dicho desafío, junto con su regreso a las canchas, para pasar a dar un análisis del rendimiento colectivo del conjunto durante el torneo, finalizando por expresar su alegría tras haberse consagrado en el certamen universitario

Daniel Riveros · 17 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

El regreso y consagración de Bárbara Cousiño junto a la UdeC en el CNU Femenino 2026

El pasado 10 de septiembre se llevó a cabo en Viña del Mar, la final del Campeonato Universitario Nacional de baloncesto, en su versión femenina, instancia en la que la Universidad de Concepción se llevó la victoria frente a la Universidad de Viña del Mar. El campanil femenino, el cual logró llegar invicto hasta el partido definitorio del certamen, logró anteponerse ante el campeón defensor, con el 47-43 a su favor, logrando de esta forma ganar por primera vez el CNU Femenino, y de paso, cortar el invicto de 4 campeonatos consecutivos del conjunto viñamarino. 

Una de las figuras destacadas de la UdeC fue la capitana Bárbara Cousiño, quien venía volviendo de una lesión para disputar el CNU. Bajo esta línea, Cousiño relató cómo fue su preparación de cara al inicio del Campeonato universitario, enfatizando en la recuperación segura y progresiva. "Fue un periodo en el que tuve que tener mucha paciencia. Obviamente quería estar al cien por ciento y volver rápido a la cancha, pero también entendía que tenía que seguir las indicaciones del cuerpo técnico y sobre todo de los kines del equipo. Entre el trabajo de recuperación, la kinesiología y los entrenamientos progresivos, fui recuperando confianza. Mi objetivo era llegar al CNU y poder aportar al equipo, aunque fuera retomando de a poco mi nivel competitivo".

Una vez iniciado el certamen universitario, Cousiño expresó sus sentimientos iniciales durante los primeros juegos disputados con la UdeC, destacando ambos encuentros como especiales e importantes para ella, debido al sentido de adrenalina generado a la hora de competir. "Al principio tuve que ir recuperando la confianza en mi cuerpo y en mi juego. Una cosa es entrenar y otra muy distinta es volver a competir, porque la intensidad, las decisiones y las emociones son diferentes. Pero partido a partido me fui sintiendo más cómoda y, sobre todo, muy feliz de volver a estar en la cancha con el equipo".

"Creo que el equipo tuvo una evolución importante durante todo el campeonato. Un gran crecimiento en general de cada una de las jugadoras, en la fase regular fuimos encontrando nuestro funcionamiento, entendiendo mejor los roles de cada una y construyendo la confianza necesaria para enfrentar los partidos más importantes. Una de nuestras mayores virtudes fue justamente la unión del grupo. En los momentos difíciles siempre hubo una compañera dispuesta a aportar, y creo que entendimos que para lograr algo importante necesitábamos el compromiso de todas, no solamente de quienes estaban más minutos en cancha", explicó Cousiño, quien ofreció una mirada más técnica a lo que fue el rendimiento del equipo penquista femenino durante la fase regular del campeonato, destacando también la capacidad competitiva del plantel. Por otro lado, Cousiño mencionó la falta de regularidad en determinados momentos como uno de los aspectos en los que más llegaron a flaquear durante los juegos.

"Al llegar a la final teníamos en frente a la UVM, quien fue un rival muy competitivo al cual ya nos habíamos enfrentado antes, con tres finales donde no pudimos llevarnos la victoria, sobre todo la última final que jugamos en Santiago 2025 nos había dejado con una espina que fue cuando perdimos por un doble en los últimos segundos. Así que fue un equipo que nos exigió bastante, un equipo con buenas jugadoras y con mucha intensidad, por lo que sabíamos que no podíamos relajarnos en ningún momento. Creo que fueron partidos que nos obligaron a sacar nuestra mejor versión y eso también hizo que la victoria tuviera un valor aún mayor".

Con la victoria en sus manos, y 14 puntos con 6 rebotes sumados, la capitana penquista demostró su emoción y felicidad al asegurar el trofeo universitario, expresando la importancia de la consagración del campanil femenino, destacando no solo el trabajo de las jugadoras, sino que también de todo el cuerpo técnico, junto con la familia y fanaticada penquista, y de los dirigentes también. "En lo personal tuvo un significado especial por todo el proceso que venía viviendo para volver después de la lesión y por otros temas personales. Poder regresar a la cancha, competir nuevamente y terminar siendo parte de un equipo que logra una consagración tan importante e histórica para nuestra universidad, fue algo que disfruté muchísimo y que valoro mucho".

Por último, la capitana del campanil expresó sus sentimientos de cara al futuro del equipo femenino, "lo que sigue es disfrutar este logro, pero también seguir trabajando. Un campeonato no significa que el camino termina, al contrario, creo que nos deja una responsabilidad y también muchas ganas de seguir creciendo como equipo, seguir mejorando y enfrentar los próximos desafíos con la misma ambición", cerró Cousiño.


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