Gianluca Pozo y el título de Sportiva Italiana en Liga Dos: “Volver donde no nos queríamos ir”
Sportiva Italiana se consagró campeón de Liga Dos y aseguró su regreso a Liga Uno. Tras el título, el entrenador Gianluca Pozo repasó en Hablemos de Básquet la campaña, el crecimiento de un plantel joven y las claves que permitieron al conjunto de Valparaíso volver a la máxima categoría del básquetbol chileno.
Equipo HDB · 20 de agosto de 2026 · 6 min de lectura

El conjunto de Valparaíso terminó primero en la Zona A con 9 triunfos y una derrota, avanzó por los playoffs dejando en el camino a Luis Matte Larraín, Stadio Italiano y Sergio Ceppi, y posteriormente venció 3-0 a Huachipato en la final para asegurar el título y el ascenso a Liga Uno.
Tras conseguir el campeonato, Gianluca Pozo conversó en Hablemos de básquet y resumió el significado del título señalando que estaba “contento obviamente por haber conseguido el título, por volver donde no nos queríamos ir y haber hecho el trabajo que nos propusimos desde un comienzo de año”.
Sportiva ya había tenido experiencias anteriores en instancias decisivas de Liga Dos, pero esta vez, según explicó su entrenador, el escenario era diferente. Pozo recordó que “nos hubiera gustado con el equipo anterior haber podido ganar alguna de esas finales, pero siempre hubo un equipo que estaba más preparado económicamente o por experiencia”. Esta vez, añadió, “a pesar de que de nuevo éramos probablemente el equipo más joven, sí teníamos un equipo que estaba armado, pensado desde un comienzo en subir”.
Ese objetivo también influyó directamente en la conformación del plantel. El técnico sostuvo que “por eso elegimos las fichas que elegimos” y que, durante la competencia, sintieron que fueron superiores a sus rivales “en menor o mayor medida”, mientras el equipo se fue consolidando con el paso de las fechas.
Sportiva Italiana elevó su nivel en los playoffs
Aunque Sportiva dominó su grupo durante la fase regular, Pozo reconoció que la mejor versión apareció en la postemporada. “Jugamos mucho mejor en playoffs que en la fase regular y fuimos jugando mejor a medida que avanzábamos cada una de las fases”, afirmó, definiéndolo como “un bonito proceso para ser un equipo bastante nuevo y, sobre todo, muy joven”.
La campaña tuvo una primera serie exigente ante Luis Matte Larraín, que Sportiva resolvió por 2-1. Después de aquella llave, el equipo no volvió a perder: venció 2-0 a Stadio Italiano, 2-0 a Sergio Ceppi y 3-0 a Huachipato en la final.
Un plantel joven como base del título
La juventud fue uno de los rasgos más marcados del campeón. De los 17 jugadores del plantel, 15 tenían 23 años o menos y nueve todavía no cumplían los 20 años.
La nómina incluyó a Luis Musrri, Vicente Ramírez y Mirko Luksic, todos de 16 años; Pedro Donoso y Jean Bayard, de 17; David Agudelo, Baltazar Pla y Joaquín Riffo, de 18; y Matías La Rivera, de 19. A ellos se sumaron Ignacio Durán y Joaquín Folmer, de 20; Lourdener Henry, de 21; Jerson Caicedo, de 22; y Martín Morales y Benjamín Aguilera, ambos de 23.
“Fue entretenido dirigirlos, se llevaban muy bien entre ellos, con cosas propias de jugadores tan jóvenes. Se iba viendo harta evolución partido a partido, o semana a semana entrenando, de distintos jugadores, no solo de los que llevaron el peso de la campaña, sino que de los más chicos”, dice el coach.
Pozo explicó que el cuerpo técnico diferenció con claridad la fase regular de los playoffs y que, durante la primera etapa, “le dimos mucho espacio a los jugadores jóvenes” porque estimaban que podían dominar su grupo.
Uno de los casos más claros fue Pedro Pablo Donoso, quien con solo 17 años se mantuvo como titular hasta el primer partido de la semifinal. El entrenador también destacó el tándem de Matías La Rivera y Luis Musrri, del que dijo que “fue diferencial en la liga” porque podían jugar uno por el otro y también juntos.
Según Pozo, ambos “nos daban otra dimensión como equipo, nos hacían jugar a otra velocidad” y, pese a su edad, eran capaces de conducir y ordenar a sus compañeros.
La apuesta por desarrollar jugadores
“Creo que hay jugadores con talento en Chile generalmente en esa posición de como este combo uno-dos, y lo que les falta es el lugar donde equivocarse, donde tomar decisiones y que le pongan reglas también”
El entrenador reconoció que el proceso implica errores e irregularidades, pero sostuvo que, pese a tener partidos dispares, a la larga esos jóvenes “dominaron la liga en su posición”. También explicó que Sportiva decidió orientar parte importante de sus recursos hacia ese perfil de jugadores: “la verdad nosotros tomamos la decisión de nuestro presupuesto, gastarlo en jugadores como los que estábamos hablando, todos menores de 23”.
Huachipato y una final que terminó 3-0
Sportiva Italiana abrió la final con dos triunfos como local en Valparaíso: 107-73 y 94-82. La serie se trasladó luego a Talcahuano, donde Huachipato llevó al campeón hasta un cierre mucho más estrecho.
Pozo valoró el rendimiento del rival y explicó que Huachipato tenía talla en posiciones donde Sportiva solía sacar ventajas. Además, remarcó que “el nivel de acierto de ellos también nos empujó a nosotros a tener que jugar mejor”.
En el tercer encuentro, Sportiva recurrió a una zona match-up. El técnico reconoció que la habían entrenado para ese partido, aunque “lo hicimos muy mal el primer tiempo” y fueron castigados por errores individuales de concentración.
“Ellos también tuvieron problemas para resolverla en el último cuarto, perdieron si no me equivoco cuatro o cinco pelotas por 24 segundos, además de tres o cuatro tiros que fueron en la bocina”
Para Pozo, la segunda mitad terminó mostrando una de las principales fortalezas del equipo. “Dominamos defensivamente ese último cuarto sobre todo, el segundo tiempo”, explicó. Y pese a que Sportiva anotaba habitualmente sobre 80 puntos, recalcó que “terminamos ganando con la defensa, que es lo que a mí me gusta y creo que es lo que hacemos mejor”.
La figura de Devante Wallace en el ascenso
El tercer partido terminó definiéndose en los últimos segundos. Huachipato se puso arriba 72-71 cuando quedaban siete segundos, pero Sportiva pidió minuto y encontró la respuesta en Devante Wallace, quien anotó el doble del 73-72 a tres segundos del final y selló el campeonato.
Wallace (34) había sido uno de los jugadores experimentados dentro de un plantel joven. Pozo contó que el extranjero “entendió el rol que tenía, la edad que tenían los compañeros y la verdad los apoyó mucho”, mientras el resto del equipo sabía que “en los momentos calientes había que pasarle la pelota a él y no a otros jugadores”. La última posesión del torneo terminó confirmando esa lectura.
Un regreso distinto a Liga Uno
El retorno de Sportiva Italiana a la máxima categoría tiene un antecedente particular: su anterior llegada a Liga Uno no se produjo mediante un ascenso conseguido directo.
En su anterior participación en Liga Dos, el cuadro de Valparaíso llegó hasta la final, pero terminó como subcampeón tras caer ante Liceo Pablo Neruda. Pese a no obtener el título ni el ascenso deportivo, Sportiva recibió una invitación para competir en Liga Uno durante la temporada 2024 luego de la baja de Tinguiririca San Fernando.
La experiencia en la máxima categoría terminó durante 2025, cuando Sportiva Italiana abandonó la competencia producto de déficits institucionales que no le permitieron continuar participando en Liga Uno. En ese contexto, el club concretó la venta de su plaza a Boston College, equipo que actualmente tampoco participa en la primera división.
Su paso por Liga Uno cuenta pasos importantes en playoffs con la llegada a cuartos de final ante Colegio Los Leones donde cayeron 3-0 con el equipo que a la postre sería campeón de liga. En la temporada 2024 y en la 2024/2025 llegaron a la misma instancia; esa vez la serie fue 3-1 a favor de Español de Osorno.





